
momento dificil para intercambio etereo
ya vendrán tiempos mejores
Soy como soy estoy hecha así. Cuando tengo ganas de reír,me río a carcajadas Amo al que me ama, ¿Acaso es culpa mía Que no sea siempre el mismo el que amo en cada ocasión? Soy como soy estoy hecha así. ¿Qué más querés? ¿Qué más pretendés de mí?
PDI no significa periodismo de investigación
El verdadero significado es:
Practicas Demasiado Inhumanas
A saber los efectos colaterales también se resumen en las iniciales PDI:
Produce Demencias Insanas
Provoca Dolores Imaginarios
Promueve Desequilibrios Insensatos
Puede Desencadenar Ilusiones
Puede Derivar en Internaciones
Permite Desvarios Irreales
Parcialmente Destraba Ilegalidades
Atención, sobre todo: PRODUCE DAÑOS IRREVERSIBLES




NOCTURNO
Toma y toma la llave de Roma,
porque en Roma hay una calle,
en la calle hay una casa,
en la casa hay una alcoba,
en la alcoba hay una cama,
en la cama hay una dama,
una dama enamorada,
que toma la llave,
que deja la cama,
que deja la alcoba,
que deja la casa,
que sale a la calle,
que toma una espada,
que corre en la noche,
matando al que pasa,
que vuelve a su calle,
que vuelve a su casa,
que sube a su alcoba,
que se entra en su cama,
que esconde la llave,
que esconde la espada,
quedándose Roma
sin gente que pasa,
sin muerte y sin noche,
sin llave y sin dama.

Lluvias eran las de antes
-¡Qué manera de llover!- dijo el mono.
-¿Llover? Já, -dijo el sapo- no me haga reir, m'hijo. Lluvias eran las de antes.
-¿Si, don sapo?
-Si sabrá de lluvias este sapo.
Figúrese que yo supe estar en el diluvio universal.
¿En el diluvio universal?
-Y en otro montón de diluvios.
-Cuente, don sapo, ¿cómo eran las lluvias antes?
-Los que andaban tristes eran los tigres. Apenas veían una nubecita en el cielo y ya corría a esconderse.
-Entonces los tigres de ahora son más valientes.
-¿Tigres de ahora? Já. No me haga reir. Tigres eran los de antes.
-¡Pero le tenían miedo a la lluvia!
-¿Miedo? Qué iban a tener miedo. Es que llovía tan fuerte que se les borraban las manchas. ¡Si sabrá de tigres este sapo!
-¿Y usted andaba en medio de los tigres?
-¿En medio? No, m'hijito. En medio no. Arriba de los tigres, domándolos. Fui el mejor domador de tigres de mi época.
-¿Y no lo asustaban los rugidos?
-¿Rugidos? ¡Quién les habrá enseñado a rugir sino este sapo! Y eso que rugidos eran los de antes. ¡Qué manera de rugir! Parecía que era el fin del mundo. ¡Qué tiempos los de antes!
-Me da envidia, don sapo. Pero ésta también es una época peligrosa.
-¿Peligrosa? Peligros eran los de antes. Pero toda gente valiente. Y más los sapos. Este mundo ha cambiado, m'hijo.
Un ruido de hojas y ramas quebradas se oyó entre los árboles, y el sapo de un salto se zambulló en la laguna.
-Eh, don sapo -dijo el mono-, no dispare que es sólo un tigre.
El sapo asomó los ojos en medio de la laguna y contestó:
-¿No le dije que el mundo está cambiando? ¡Sapos eran los de antes!
Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser inocente, esta pureza en que ando por impuro.