Mister América.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
ve loco todo...me la cabeza

no se subir el cordón de la calle con la bicicleta
duermo con la lamparita del velador prendida
nunca me hice las uñas a la francesa
me como las uñas
no me sale encerar
le tengo miedo a los murciélagos
siempre me quedo afónica cuando salgo
me compro libros y tengo varios sin leer
no leo de toque la hora en relojes de verdad
digo pelfa en vez de felpa
y dentrifico también
se me nota cuando alguien no me cae bien, pongo la boca para el costado y subo las cejas
me se diálogos completos de varias películas de dibujitos
me gustan los pantalones jardineros
no se ninguna palabra en finés
agarro al lápiz como a un martillo
siempre que clavo un clavo rompo la pared
me he robado pares de medias
presto cosas y no anoto a quien
me lavo los dientes en la ducha
sueño y me acuerdo que sueño, hasta que me olvido
tengo teorías de varias cosas
no me sale tocar el pandeiro
ni se afinar una guitarra
la nobleza gaucha no me cabe
y tampoco las bolas de pelo
me gusta andar de pelo suelo
miércoles, 1 de diciembre de 2010
martes:pizzas y encuentros mientras el paisaje nos devora
Es un galpón enorme y gris, pero el gris nos gusta porque tiene medios, escalas y preguntas.
Al lado de la entrada en una pecera gigante conviven una anguila con un zangolotino; una nena rubia está absorta mirando la caja de vidrio. Con voz aguda pregunta cual de los dos bichos es el carnivoro, pero como nadie le responde decide regalarle a ambos un plato lleno de sapos muertos.
En el baño una mujer con patas de rana piensa en florerías y no sabe que en el cuarto de al lado un hombre está encerrado hace meses en el placard.
Una mano arrancada, solitaria, duerme en el segundo cajón del mueble de la cocina, algunos que pasan y la escuchan dicen que pertenecía a una momia anarquista que cantaba el himno con variaciones.
Un mate que alguien se olvidó de cebar, espera arriba de la mesa, nadie lo ve; ni siquiera la niña con cara de vieja que se balancea en una mecedora comiendo una naranja.
Nos estamos yendo, pero antes de bajar la cortina una mujer pide un cigarrillo. En una mano tiene una pistola y en la otra una caja de fósforos de un barato hotel uruguayo.
Afuera hay olor a tormenta y a pasto; miramos al cielo y ahi esta la cosa: un ser bastante acuático que cruza ante nosotros y explota como una burbuja más allá de la 72 dejando una estela de luz ambar en el aire.
Al lado de la entrada en una pecera gigante conviven una anguila con un zangolotino; una nena rubia está absorta mirando la caja de vidrio. Con voz aguda pregunta cual de los dos bichos es el carnivoro, pero como nadie le responde decide regalarle a ambos un plato lleno de sapos muertos.
En el baño una mujer con patas de rana piensa en florerías y no sabe que en el cuarto de al lado un hombre está encerrado hace meses en el placard.
Una mano arrancada, solitaria, duerme en el segundo cajón del mueble de la cocina, algunos que pasan y la escuchan dicen que pertenecía a una momia anarquista que cantaba el himno con variaciones.
Un mate que alguien se olvidó de cebar, espera arriba de la mesa, nadie lo ve; ni siquiera la niña con cara de vieja que se balancea en una mecedora comiendo una naranja.
Nos estamos yendo, pero antes de bajar la cortina una mujer pide un cigarrillo. En una mano tiene una pistola y en la otra una caja de fósforos de un barato hotel uruguayo.
Afuera hay olor a tormenta y a pasto; miramos al cielo y ahi esta la cosa: un ser bastante acuático que cruza ante nosotros y explota como una burbuja más allá de la 72 dejando una estela de luz ambar en el aire.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Trama
El cielo y el infierno están aquí. Por ejemplo, el cielo consiste en contemplar cómo resbala el aceite virgen de oliva sobre el pimiento asado; el oler a hierba mojada después de una tormenta de mayo; en recordar aquella tarde de la adolescencia cuando por primera vez la mano temblorosa de una doncella se posó en tu sexo; en percibir el instante mágico en que la bola de la ruleta cae en el número que habías elegido para la última ficha de tu fortuna; en escuchar la mansa lluvia en el tejado mientras a la amorosa luz de la mesilla de noche lees a Holderlin; en un diluirse entre azules al pairo en un velero durante un día radiante del Sur, y con el mar en calma, desnudo en cubierta, no pensar en nada, sino en el propio sol; extasiarse ante la teta inmaculada de Simonetta Vespucci que pintó Antonello de Mesina bajo los suaves efectos del cáñamo; en comerse una sandía de agosto en la sombra de una parra del mediterráneo en compañía de amigos inteligentes, amables y divertidos.
Por el contrario, el infierno es el aliento fétido de ese desconocido que te sulfata el rostro con una conversación aburrida en un cóctel; pisar jeringuillas por los callejones de un barrio maldito en busca de aquel muchacho que quería ser libre y nunca será Rimbaud; la soledad de una habitación que da a un patio interior y desde allí saber que ella, a la que tanto amaste, ya no vendrá; sentir la incapacidad de refugiarse en un momento feliz de la infancia y que el perfume de pan caliente no te lleve al regazo de tu madre; el dolor siempre inútil de los inocentes cuyo sentido se ofrece a un Dios lejano; descubrir a una ramera embarazada que se vende a la baja en una esquina a la hora más alta de la madrugada y que un mendigo de amor se acerque a ella y le pida limosna; no encontrar respuesta nunca a las lágrimas; zamparse una cazuela de pájaros fritos antes de ir a una corrida de toros; el tedio de una pareja frente al televisor un atardecer de domingo. El cielo y el infierno están aquí. Forman una pequeña trama, casi infinita, que diariamente nos exalta y nos mata.
Manuel Vicent
lunes, 22 de noviembre de 2010
no puedo no pensar
me doy cuenta de cosas
a veces nos enroscamos por tan poco
a veces hablar no sirve
a veces sí
me doy cuenta de que estamos bien
solos
o no
me caigo, me pego porrazos como dice Marta
Marta dijo el domingo que ni bien se fue a vivir el invierno lo sufrió
contó que la escarcha hacía muy resbaladizo el piso y cuando iba a buscar leña se caía
"me pegué flor de porrazos, pero me la pasé aprendiendo"
así lo dijo ella
¿me la paso aprendiendo?, ¿hago las cosas mal?, ¿ reflexiono enserio ?
o solo creo que pienso porque quiero pensar que pienso, pero en realidad no pienso
las cosas que no me hacen bien ....no las puedo soportar
la clase de economía no me hace bien y no puedo ir
me es imposible agarrar la carpeta y abrir con la llave larga la puerta del 6to y bajar en el ascensor mirandome los dientes y abrir el cuartucho y sacar a la morocha y abrir las dos puertas que me separan de la calle, y empezar a pedalear esas ruedas bajas y desinfladas, hacer ¿cuántas? 20, 22 cuadras para llegar a la facultad atar la bicicleta y meterme en esa clase que no me gusta, que odio que me duermo...no me dan ganas
y si no hago lo que me gusta, ¿qué voy a hacer?
las personas son raras
pero me gustan, todas en general tienen algo que me conquista
no, todas no. muchas me caen mal y les saco la lengua cuando no me ven
pero las que me gustan me gustan enserio
y pienso en las personas
y las miro
y veo fotos y las pienso
y escribo sin pensar, sin corregir. porque tengo ganas
y a veces no pensamos en las cosas malas, como dicen las viejas "un día estamos al otro no"... y se me viene a la mente mi compañero, y el compañero del hermano de yi y todos los compañeros que tampoco pensaban como las viejas y me enriedo y no me entiendo ni yo
ni yo
a veces no me soporto

a veces sí
miércoles, 17 de noviembre de 2010
agua mujeres piletas constantes
lunes, 15 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
canelones y reflexiones circunstanciales
miércoles, 10 de noviembre de 2010
nunca voy a ser un superhombre
- Siempre es igual, y sabes que me molesta
-Bueno mamá, es mi vida dejalo así. Vos hace lo que quieras con la tuya- dijo él hijo mientras levantaba los brazos formando una cruz.
La luz de la mañana entraba en la cocina, sobre la mesa un mate recién hecho se enfriaba.
-Obvio que voy a hacer lo que quiera con mi vida- dijo la madre en tono reflexivo
- Bastante mal te fue haciendo lo que querías…- respondió Fabián y caminó hacia la puerta.
En ese momento todos los vidrios de la cocina estallaron a la vez; se deshicieron en mil pedazos y cayeron sin sonido en el piso. Fabián miró a su madre; su madre miró a Fabián pero no se dijeron nada. Ella agarró la pava y la puso al fuego, su boca estaba rígida, hermética.
- Mamá entendelo de una vez, porque va a ser así para siempre- gritó el y cerró la puerta de un portazo, si acaso hubiese tenido vidrio seguramente se habría roto.
-Bueno mamá, es mi vida dejalo así. Vos hace lo que quieras con la tuya- dijo él hijo mientras levantaba los brazos formando una cruz.
La luz de la mañana entraba en la cocina, sobre la mesa un mate recién hecho se enfriaba.
-Obvio que voy a hacer lo que quiera con mi vida- dijo la madre en tono reflexivo
- Bastante mal te fue haciendo lo que querías…- respondió Fabián y caminó hacia la puerta.
En ese momento todos los vidrios de la cocina estallaron a la vez; se deshicieron en mil pedazos y cayeron sin sonido en el piso. Fabián miró a su madre; su madre miró a Fabián pero no se dijeron nada. Ella agarró la pava y la puso al fuego, su boca estaba rígida, hermética.
- Mamá entendelo de una vez, porque va a ser así para siempre- gritó el y cerró la puerta de un portazo, si acaso hubiese tenido vidrio seguramente se habría roto.
viernes, 5 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
con algunas cosas no se jode
viernes, 29 de octubre de 2010
reflexiones entre mates y el amor después del amor
miércoles, 27 de octubre de 2010
Situaciones - algo bizarras - Censo 2010
- Hola
- Hola si, soy del censo
- mamaaá la censa!!!
- Y vos cuántos años tenés....
- cuatro
- Y naciste en Argentina?
- No, del lobo
- ¿Cuántos años tiene señora?
- 93
- Fecha de nacimiento...
- Sí.
- Claro...pero el día en que nació...
- Sí , Sí
- Relación con Eduardo....
- Compadre
- Amigo, o...familiar...o..
- no no: compadre
- Todo bien señora...
- Y no la verdad nena con esto...
- Claro lo de Kirchner...
- Mirá te voy a confesar algo...hace dos días le dije a mi sobrina Luci: ojalá que se muera este tuerto...hijo de.. Y ahora me siento terrible nena. Me siento muy culpable...pero yo no lo hice a propósito
- Tiene agua por red pública...
- mmmm parque Saavedra
-Bueno muchas gracias Hadydeé muy amable
- Poné en algún lado que estoy viuda y quiero un viejito...
- Alsira muy amable, ya terminamos
- Y no ponés el apellido...
- no no, no es necesario
- Ah pero yo tengo un apellido importante
- Esta bien per--
- Es Favero mi apellido, mi marido tocaba el bandoneon. Era el mejor de la plata sabés...
- Edad
- ¿Tengo que decirte?
- Sí
- Bueno ....45 pero que la hoja no la vea la del quinto
- Hola si, soy del censo
- mamaaá la censa!!!
- Y vos cuántos años tenés....
- cuatro
- Y naciste en Argentina?
- No, del lobo
- ¿Cuántos años tiene señora?
- 93
- Fecha de nacimiento...
- Sí.
- Claro...pero el día en que nació...
- Sí , Sí
- Relación con Eduardo....
- Compadre
- Amigo, o...familiar...o..
- no no: compadre
- Todo bien señora...
- Y no la verdad nena con esto...
- Claro lo de Kirchner...
- Mirá te voy a confesar algo...hace dos días le dije a mi sobrina Luci: ojalá que se muera este tuerto...hijo de.. Y ahora me siento terrible nena. Me siento muy culpable...pero yo no lo hice a propósito
- Tiene agua por red pública...
- mmmm parque Saavedra
-Bueno muchas gracias Hadydeé muy amable
- Poné en algún lado que estoy viuda y quiero un viejito...
- Alsira muy amable, ya terminamos
- Y no ponés el apellido...
- no no, no es necesario
- Ah pero yo tengo un apellido importante
- Esta bien per--
- Es Favero mi apellido, mi marido tocaba el bandoneon. Era el mejor de la plata sabés...
- Edad
- ¿Tengo que decirte?
- Sí
- Bueno ....45 pero que la hoja no la vea la del quinto
domingo, 24 de octubre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
burbuja
A eso de las tres me quedé encerrada en el baño. Creí que el picaporte iba a ceder...pensé que en cualquier momento llegaría Fabiana y me abriría.
Cuando mi reloj -interno- decía que era la hora de comer lamenté horrores haber dejado la pera arriba de la mesa. La podía ver desde la cerradura del baño: un plato naranja a lunares, un cuchillo y una pera transpirada amarrilla verdosa.
Es difícil permanecer en el baño...para hacer no hay mucho. Me podría haber bañado es verdad, pero no lo hice.
La noche cerrada entró por el roto ventiluz y tuve miedo. No de la noche ni de la soledad...tenía miedo de lo que surgía de una mente encerrada en un baño.
La cortina de la ducha sirvió de manta y un par de shampoos envueltos en una toalla fueron la almohada. Una gota caía del lavamanos, insistente, severa como queriendo recordarme que el tiempo pasaba y yo seguía ahí.
Una chica ahogada en la bañadera no por el agua sino por un mar de shampoo. Esa fue la imagen del sueño que me hizo despertar sobresaltada. La tapa del frasco se había salido y el olor a campo de algodones invadía la cabeza.
Después me corté las uñas con un alicate, las junté del piso y las tiré en el inodoro. Mientras sonaba la cadena se hizo completamente de día y el miedo se transformó en desesperación.
Grité, en vano, y silbé también pero el mundo seguía entrando y saliendo del baño sin percatarse de que alguien estaba encerrado.
¿A quién le importo?- pensaba-...Y ¿Porqué no llega Fabiana? ¿Dónde está?¿Estará encerrada ella también en otro baño? Tan aburrida estaba que imaginé una revolución del Toilettes: dónde todos y cada uno de los sanitarios de la tierra encerraba a los usuarios para reclamar atención.
Y la noche de vuelta entrando por el ventiluz que nunca arreglamos. Se acercó despacio y tiró sobre el baño. No quise prender la luz, no quería ver lo que yo misma iba a hacer.
Un trapo y dos tapones me alcanzaron. Abrí seis canillas: las de la ducha, las del lavamanos y las del bidet. El agua empezó a subir y a revalsar.
Solo pude quedarme sentada en el piso agarrándome las rodillas con las manos...el agua no paraba de brotar y flotando encontré una uña.
Sentía el cuerpo como una burbuja que subiera a explotar a la superficie. Lloré y seguí llorando...ayudando al agua a taparlo todo.
Cuando mi reloj -interno- decía que era la hora de comer lamenté horrores haber dejado la pera arriba de la mesa. La podía ver desde la cerradura del baño: un plato naranja a lunares, un cuchillo y una pera transpirada amarrilla verdosa.
Es difícil permanecer en el baño...para hacer no hay mucho. Me podría haber bañado es verdad, pero no lo hice.
La noche cerrada entró por el roto ventiluz y tuve miedo. No de la noche ni de la soledad...tenía miedo de lo que surgía de una mente encerrada en un baño.
La cortina de la ducha sirvió de manta y un par de shampoos envueltos en una toalla fueron la almohada. Una gota caía del lavamanos, insistente, severa como queriendo recordarme que el tiempo pasaba y yo seguía ahí.
Una chica ahogada en la bañadera no por el agua sino por un mar de shampoo. Esa fue la imagen del sueño que me hizo despertar sobresaltada. La tapa del frasco se había salido y el olor a campo de algodones invadía la cabeza.
Después me corté las uñas con un alicate, las junté del piso y las tiré en el inodoro. Mientras sonaba la cadena se hizo completamente de día y el miedo se transformó en desesperación.
Grité, en vano, y silbé también pero el mundo seguía entrando y saliendo del baño sin percatarse de que alguien estaba encerrado.
¿A quién le importo?- pensaba-...Y ¿Porqué no llega Fabiana? ¿Dónde está?¿Estará encerrada ella también en otro baño? Tan aburrida estaba que imaginé una revolución del Toilettes: dónde todos y cada uno de los sanitarios de la tierra encerraba a los usuarios para reclamar atención.
Y la noche de vuelta entrando por el ventiluz que nunca arreglamos. Se acercó despacio y tiró sobre el baño. No quise prender la luz, no quería ver lo que yo misma iba a hacer.
Un trapo y dos tapones me alcanzaron. Abrí seis canillas: las de la ducha, las del lavamanos y las del bidet. El agua empezó a subir y a revalsar.
Solo pude quedarme sentada en el piso agarrándome las rodillas con las manos...el agua no paraba de brotar y flotando encontré una uña.
Sentía el cuerpo como una burbuja que subiera a explotar a la superficie. Lloré y seguí llorando...ayudando al agua a taparlo todo.
domingo, 17 de octubre de 2010
Entiendo más por que estás tan sola
martes, 12 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
hamacas paraguayas = adicción
miércoles, 6 de octubre de 2010
mirenla
La chica era alta, esbelta de unos quince años. Todos en el pueblo sabían que era la próxima, no había dudas. Su pelo, su sonrisa...
Esa noche no se quería ir, el sol seguía iluminando hasta cuando ya no estaba.
La chica tenía un vestido verde, con todos los verdes que hay. El club estaba lleno y el calor subía por abajo de las butacas. La gente se abanicaba con lo que tenía a mano: el programa, un diario, la mano.
Las otras 12 postulantes estaban lindas también, pero no había chances para ellas. Todos fueron hasta allí para que se confirmaran sus certezas; para poder ir al almacén de Pato y decir: te lo dije.
Las otras pasaron y la gente del pueblo no las miró. Eran hijas, amigas y hermanas pero no las miraron. La espectativa estaba puesta en la chica...incluso los jueces no miraban a las otras.
A las 12 de la noche quedaban solo tres, y la locutora intentaba crear un clima de incógnita. Pero no le salía.
Y la reina es...Ella. Era ella.
LLoró algunos dijeron. Otros dijeron que se limitó a sonreír y mirar para abajo. Lo raro vino después.
Le dieron el ramo de rosas y todas las luces apuntaban a ella. Un frío cortó los abanicos improvisados: el pueblo se dio cuenta.
Y en ese preciso momento ella misma descubrió que en su mano izquierda, entre sus dedos, había un dedo más.
Esa noche no se quería ir, el sol seguía iluminando hasta cuando ya no estaba.
La chica tenía un vestido verde, con todos los verdes que hay. El club estaba lleno y el calor subía por abajo de las butacas. La gente se abanicaba con lo que tenía a mano: el programa, un diario, la mano.
Las otras 12 postulantes estaban lindas también, pero no había chances para ellas. Todos fueron hasta allí para que se confirmaran sus certezas; para poder ir al almacén de Pato y decir: te lo dije.
Las otras pasaron y la gente del pueblo no las miró. Eran hijas, amigas y hermanas pero no las miraron. La espectativa estaba puesta en la chica...incluso los jueces no miraban a las otras.
A las 12 de la noche quedaban solo tres, y la locutora intentaba crear un clima de incógnita. Pero no le salía.
Y la reina es...Ella. Era ella.
LLoró algunos dijeron. Otros dijeron que se limitó a sonreír y mirar para abajo. Lo raro vino después.
Le dieron el ramo de rosas y todas las luces apuntaban a ella. Un frío cortó los abanicos improvisados: el pueblo se dio cuenta.
Y en ese preciso momento ella misma descubrió que en su mano izquierda, entre sus dedos, había un dedo más.
martes, 5 de octubre de 2010
anoche

No podía dormir.
La alarma arrancó a eso de las dos. No era de esas que tienen distintos sonidos...era un ruido único, como un corazón latiendo. No paraba, no paró.
Pensar fuerte...era la solución a la maldita alarma.
Y Romina del 5B no la siente?
La señora del séptimo usa tacos. A las tres de la mañana algo se le cayó de las manos. Sonó como a un cubo de madera, relleno de madera...grande como un tacho de basura.
Fue y vino con sus tacos, al baño a la pieza. Se mueve arriba mío, adivino sus movimientos. Y la alarma sigue sonando, no para me vuelve loca me vuelve completamente loca.
Quiero levantarme encontrar el auto y clavarle un hacha en una puerta. Que deje de hacer ruido. NECESITO que deje de hacer ruido...entonces se calla.
Y pido, realmente pido que no empiece de nuevo y me hace caso...pasan tres o cuatro minutos donde la alarma suena solamente en mi cabeza...como los ecos de algo malo que nos han dicho.
No puedo dormir, mi cabeza me proyecta imagenes más rápido de lo que mi cerebro las piensa.
Fotos : una atras de otra, se confunden se mezclan. Ya no se si estoy despierta...los ojos me pesan.
Y la alarma empieza a sonar de nuevo.
domingo, 3 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
nos engañaron bye bye bom
PDI no significa periodismo de investigación
El verdadero significado es:
Practicas Demasiado Inhumanas
A saber los efectos colaterales también se resumen en las iniciales PDI:
Produce Demencias Insanas
Provoca Dolores Imaginarios
Promueve Desequilibrios Insensatos
Puede Desencadenar Ilusiones
Puede Derivar en Internaciones
Permite Desvarios Irreales
Parcialmente Destraba Ilegalidades
Atención, sobre todo: PRODUCE DAÑOS IRREVERSIBLES
viernes, 1 de octubre de 2010
buscando

Cada vez conozco más a La Plata
Creo que me he subido a todos sus micros...
No hay una sola plaza que desconozca
No hay una sola diagonal en la que no me he perdido
Es como me pasó con mis buscando a Wally
En los tres que tengo ya se dónde está Wally
Se dónde está el pergamino y el mago
Me acuerdo atrás de que árbol está la chica, el malo y la cola del perro
En todas las hojas: en todas.
Pero en la última página, sobre la tapa dice:
encontrá las siguientes situaciones.....
sigo buscando las situaciones
martes, 28 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














