lunes, 5 de diciembre de 2011

Nunca más podré dormir, nunca más podré soñar




Porque un amor violento
Nos deslumbró
Un amor violento
Nos fulminó




jueves, 1 de diciembre de 2011

martes, 29 de noviembre de 2011



nadie tiene ni idea lo que otro escucha con los auriculares

lunedí



lento, suave, letal

jueves, 24 de noviembre de 2011

recalculando

con que poco podés hacer tanto

para bien
y para mal




con que poco



#la foto en marruecos

miércoles, 23 de noviembre de 2011

la semana




y me salió bastante bien,

casi todo,

hay que reconocerlo.





jueves, 17 de noviembre de 2011


extraño a ellos

lunes, 14 de noviembre de 2011

nada es lo que parece

....ya lo decía un filósofo contemporáneo

"La que parece de limón es de jamaica, pero sabe a tamarindo; la que parece de jamaica es de tamarindo, pero sabe a limón y la que parece de tamarindo es de limón pero sabe a jamaica"




Disculpame Murakami...
no, no es contra vos
pero me es imposible imaginarme a todos con los ojos rasgados

no puedo

martes, 8 de noviembre de 2011

no importa
raza
religión
ni color

exijo amor y locura



miércoles, 2 de noviembre de 2011

noviembre arriba, al toro



nuevas vibras

cerramos

el ciclo

que se convierte en otro

nunca cierra

quiero estar 

bien

y solo

depende de

mi

domingo, 30 de octubre de 2011

extraño las certezas

miércoles, 26 de octubre de 2011



tengo humildes pretensiones

estancamiento efímero pero insondable



El tiempo que estuve encerrada en el ascensor no fue mucho
no
pero me hizo pensar.
Entre el quinto y el sexto no hay nada; hay pared.
Así estoy, 
estancada
trabada.
El primero, el segundo, el tercero y el cuarto ya están atrás.
No voy a volver ahí. 
No voy a volver a ir.
No porque no puedo.
Entonces que me queda
Intentar ver cómo salgo,
que muevo,
o cómo lo muevo
Arriba de los botones 
" No intente salir por usted mismo, existe la posibilidad de caer al vacío"
Pero si no me ayudo yo..
no voy a salir
Extraño las certezas
Eso de subirte al ascensor
y saber que vas a llegar a donde querés 
Y capaz se frenó ahi porque yo no se a donde quiero que me lleve

La crisis
se expande
me agota
me da sed
se me traba en la cabeza
y no me deja
hacer

sábado, 22 de octubre de 2011

que irá a pasar

miércoles, 19 de octubre de 2011



¿el arandano es lo mismo que el blueberry?

¿y porqué si es blue se lo llama "fruto rojo"?

y después quieren que no haya problemas de comunicación

que lo parió

domingo, 16 de octubre de 2011

IMG_0203

IMG_0203 by mariaysolomaria
IMG_0203, a photo by mariaysolomaria on Flickr.

mi mamá
es
increíble

martes, 11 de octubre de 2011

Dijo Tomas Eloy "Quizás escribimos para ser otros"

Dijo Flaubert: hoy he sido "hombre y mujer a la vez, amante y amada al mismo tiempo, estuve paseando a caballo en un bosque, en una siesta de otoño, bajo las hojas amarillas, y yo era los caballos, las hojas, el viento, las palabras que se decían y el sol rojo que les hacía entornar los párpados ahogados de amor"



Digo yo, si ni siquiera es fácil ser uno mismo y hacerlo bien, lo que debe ser ser otros...

miércoles, 5 de octubre de 2011

El correo ya me empató





Burocracia epistolar 1, María 1

lunes, 3 de octubre de 2011

pienso


ya nadie me pregunta que quiero ser cuando sea grande

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Anoche

Soñé que iba en el auto, manejando, y al lado mío iba un hombre.
No se quien es.
En la mano derecha tenía incrustada una cucaracha, parte abajo de la piel y parte arriba.

Alguien iba en el asiento de atrás, y yo en código le preguntaba si había visto la mano

Me contestaba que sí, pero que siguiera manejando; que si el hombre se enteraba que yo sabía cualquier cosa podría pasar.

viernes, 23 de septiembre de 2011

el vacío en cinco tiempos

1.
El té se enfrió y todo el azúcar estaba abajo. Odiaba que pase eso y también detestaba a la gente que dice “voy de”, sabiendo que se dice “a lo de”.

Esa tarde tenía tanto que hacer…pero nada era tan importante como para sentirse obligado a hacerlo. Le gustaba “hacer que hacía” cuando en realidad no hacía.

Su madre lo llamó al celular y le contó que se había roto el lavarropas, que al perro de Tita lo atropelló una moto y que- ahí la dejó de escuchar. Hacía seis años que vivía solo y había tomado la costumbre de escuchar las dos primeras cosas que le decía la mamá. El ritual se repetía incesante, a los diez minutos volvía a prestar atención; entonces interrumpía con un: vieja suena el timbre o un se me hierve el agua y solo a veces con un me llaman al otro teléfono.

Martín cortó, se sonó los dedos de las manos y se sintió vacío como si su relación con el mundo se hubiera ido con el ruidito que hicieron el índice y el mayor al juntarse y chocar.

 2.
Ruth caminaba y pensaba. Pensaba y paraba porque le pesaba tanto que no podía caminar. Era madrugada, y ella iba casi por el medio de la calle, le parecía que así el camino era más corto. El ruido de los tacos le hacía acordar, o mejor le hacía asociarse a esa mujer que nunca se sintió, a esa que va rasgando el Jean y haciendo TAC TAC TAC acentuando el tercer TAC con un movimiento de la cadera.

Ruth pensaba y cuando suspiraba largaba todo lo que podía. Hacía frío y se podía oler el aire y en el fondo la leña. Cuando la noche olía a leña se acordaba de su abuelo y el asado, de la pava llena de humo y de la casa del campo.

Caminaba – tac, tac, tac- y el vacío no se iba.  El vacío del shampoo, la mantequera sin manteca, la nada del sillón, el llanto que no estaba, la ceniza del sahumerio consumido al piso; la bola del desodorante que se secó y ya no rueda. Y el placard abierto, todo. Cajones y puertas, perchas y estantes, mezclados, absurdos, rotos, vacíos.

Afuera y en la nariz y en la pera y en las piernas hacía frío. Pero en el pecho sentía un calor que no era de ella, tres gotas bajaban hasta su ombligo y le molestaba. Pero seguía caminando.

3.
Ahora es de noche y Ana está sola, acostada boca arriba. No mira el techo, sí, sí tiene los ojos abiertos pero no mira el techo. No sabe cuanto tiempo esta así hasta que reaparece: reaparece lo bueno, lo que de día se justifica con reflexiones algo simples. Lo que de día se olvida entre las llaves, el laverap y la cola del banco.

Está ahí puede sentir sus pies más grandes que lo normal, las imágenes están entre ella y el techo. En el aire de arriba de la cama, ese aire que se calienta, sube y se apelmaza. Le molesta la sábana, se le enreda en todas partes y se sacude.

Cierra los ojos y se mueve casi con ira, apretando los dientes como puños. Cree irse un segundo de la habitación, pero no: de nuevo lo bueno. Eso que mientras hay luz se esconde detrás del horno sucio, en el trabajo, en la oficina de Amalia que le pidió hace meses ese favor.

4.
 Tocó el botón del ascensor y esperó, se miró los zapatos y como vio que el talco había encontrado espacio entre las medias y se había colado arriba en los cordones y el charol, se agachó y le pegó para que desapareciera.

Paf paf paf, y el talco ya no estaba. El ascensor llegó pero Julián seguía mirando sus zapatos negros.

Pensó en pegar y desaparecer, le gustaría hacerlo con Martina, con Britez y Cremonte, con Sandra, pero no con Lucas. Con Lucas no. No importaba que doliera.  Extrañaba su olor fresco de menta, como si su cuello comiera una pastilla y respirara para adentro en invierno. El ascensor bajó los 12 pisos y cuando frenó sintió como que una cuerda le tiraba de la panza y creyó que estaba vacío por dentro.

5.
Leyó que Marechal escribió “con el número dos nace la pena” y cerró el libro sin marcar la página. Se puso los pantalones que tenía en uso, le gustan así los pantalones: cuando no hay que esperar a que se amolden a las piernas. Se lavó los dientes y le salió sangre, pero se siguió lavando y cada vez más fuerte.

Salió del baño y fue a mirar por la ventana, la gente en la calle no miraba para arriba casi nunca. Ella sí.

Barrió, pasó el trapo y terminó de ordenar el primer cajón. Prendió la tele pero la apagó enseguida. Buscó un cd pero le parecieron que todos los había escuchado hace tan poco que no valía la pena repetir. Se miró las uñas y se comió las dos que tenía largas. Después hizo una lista, y la tachó. No tenía más sueño.

Se sentó en el sillón y cruzó las piernas, miró a la mesa y el libro. Con el número dos nace la pena pensó y dijo: Sí,  en voz alta, pero como estaba sola nadie le respondió.





jueves, 22 de septiembre de 2011

sisirc

crisis


mental


concubinal


amorosa

profesional


corporal


E
X
I
S
T
E
N
C
I
A
L

martes, 20 de septiembre de 2011

amuleto





bolaño me voló la cabeza
entre los baños de 1968 y la madre de todos los poetas

gente que no se quien es, pero que quiero saber

y los franceses dan 3 besos por la igualdad, la libertad y la fraternidad

viernes, 16 de septiembre de 2011