
oú est il?
Soy como soy estoy hecha así. Cuando tengo ganas de reír,me río a carcajadas Amo al que me ama, ¿Acaso es culpa mía Que no sea siempre el mismo el que amo en cada ocasión? Soy como soy estoy hecha así. ¿Qué más querés? ¿Qué más pretendés de mí?



-¿Quién eres tú? -dijo la Oruga.
No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversación. Alicia contestó un poco intimidada:
-Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.
-¿Qué quieres decir con eso? -preguntó la Oruga con severidad-. ¡A ver si te aclaras contigo misma!
-Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora -dijo Alicia-, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.
-No veo nada -protestó la Oruga.
-Temo que no podré explicarlo con más claridad -insistió Alicia con voz amable-, porque para empezar ni siquiera lo entiendo yo misma.....
Afuera ya era de noche, la puerta se abrió y entró un hombre. Yo lo mié y no le presté demasiada atención. Franco se quedo duro, duro como un paquete de pastillas. Me dijo mirá, mirá quien es!!...no lo puedo creer..Debo estar borracho. Yo busque con los ojos al ingresante y lo vi, lo observé, lo escruté con fuerza. Era. No me lo van a creer pero era él. Hasta parecía haber salido de una foto vieja en sepia con los bigotes enormes.
Franco se paró y yo lo seguí. Nos acercamos cautelosos. El hombre parado en la barra buscaba algo en el interior de su saco. Franco seguía mudo, su lógica y razonamiento parecían no servir de nada en ese bar.
¿Cuantas? ¡Cuantas¡ Cuantas veces lo habíamos leído, cuantas lo habíamos puteado por no entender que quería decir con esto de la verdad, el mundo, el lenguaje y la muerte de dios. Y ahí estaba frente a nosotros comiéndose un chicle y atándose los cordones.. El mismísimo Nietzsche.




Ana bajó el volumen de la película y atendió. Era una noche clara, llena de olor a verano y gente caminando por la calle. Pero ella había decidido no salir, ni ver a nadie, quería estar con sus pensamientos a solas.
Yo me pregunto…
¿Quién soy? ¿Por qué no nací varón? Y si no era yo, ¿Quién era? ¿Por qué existo en este tiempo? ¿Qué es el tiempo? ¿Cuánto tiempo tengo? ¿Tengo algo realmente? ¿Qué es la realidad? ¿Quién la supera? ¿Podré superarme? ¿Podré? ¿Qué es el poder? ¿Existen los poderosos? ¿De qué color son los osos? ¿Cuántos colores hay? ¿Qué cosas hay más que otras? ¿Quién es el otro? Y… ¿Quién soy yo?

No le decían Nita por Elenita como todos creíamos. Era por nenita, porque era la más chica de doce hermanos.
Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser inocente, esta pureza en que ando por impuro.