martes, 30 de octubre de 2007

eso de vos y yo


Fue un eterno resplandor de una mente sin recuerdos...



Todo es tan raro a veces, esperándote a vos lo encuentro a el e imagino caminar con el otro. Charlar de las cosas que no tienen importancia, perdernos como siempre. ¿perderte con quien?, la ciudad nos traga, si si a vos y a quien.

Uno empieza a preguntarse todo...quienes saben y quienes bajan, porque me quemo con el fuego y si quizás algún día conoceré Saturno.

Las rondas de la vida hacen que la cabeza gire tan rápido, que cuando se queda quieta, que es nunca o casi siempre, a uno le parece que aún sigue girando.

Soñé cosas. Soñé cosas embrolladas. Soñé rollos de sueños...

sueño encontrar preguntas, y mimetizar respuestas. No se si estoy preparada para encontrarlas...

capaz ellas me encuentren a mi. no se...solo capaz


lunes, 29 de octubre de 2007

meu irmao


Cuento con las alas del mar...si no encuentro un ser humano que me pase a buscar.


sos la novena persona que nos dice que somos hermanos.

viernes, 26 de octubre de 2007

YO TE DEJO HABLAR

YO TE DEJO HACER Y PENSAR Y DECIR LO QUE SE TE OCURRA !

PORQUE SOS UN GRAN AMIGO!

Y NOS COMPLEMENTAMOS..POR ESO DE NOSE PORQUE!!

cada cual tiene un trip en el bocho...para nosotros no es dificil que llegemos a ponernos de acuerdo!

jueves, 25 de octubre de 2007

Hay cosas que si...

Te diría tantas cosas...
Te mereces lo mejor del mundo...lo mejor que halla
y yo soy apenas alguna frutita de estación...



Charlas que calman y generan, charlas que alivian y tejen alianzas, charlas que tensan ideas, charlas que sirven y amargan, charlas que disfruto y odio, charlas que ayudan y molestan, charlas que entiendo y no comprendo....

Productivas. SEGURO FUERON.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Tu boca loca me descoloca


T o d a s l a s c o s a s

Quiero hacerlo todo

Y siento que puedo

Quiero de algún modo

Tragar mi propio ego

Te quiero como a todas las cosas

Dijiste sin explicarte

En vez de mentiras piadosas

Podrías sacrificarte

Conecta tus ideas

En esa habitación vacía

Y por favor no seas

Como todas las marías

Quedate despierta

Pensá y esforzate

Y si se abre esa puerta

Entra y desnudate

lunes, 22 de octubre de 2007

aNGinas rojas en mi


v i o l e t a s i m p u l s o s e n e l a i r e

o locuras definidas y aceptadas.

domingo, 21 de octubre de 2007

RAYOS DE SOMBRA


¿Que hago?, Que hiciste, que haces ahora...
¿CUlpable?, sincera...no, inconclusa, impredecible, ingenua.
Respira hondo y largalo por la boca. Ahora te toca la puerta la realidad, que le vas a decir?...
Ya lo hecho hecho está-. Sos así, cuando no tenes que ser así.
Porque siempre pasa lo mismo.
¿Es que a todos les pasa lo mismo?
Porque no sabes ceder tu mente, ...
y quizás te terminas arrepintiendo, Pero lo hecho ..HECHO ESTÁ-
Nadie lo va a cambiar.
extremos o no...grises o blancos....no pensas en el otro. Te cagas en todo.
No te importa nada maría.
Y no da.

martes, 9 de octubre de 2007

Toda Santa Clara se despierta para VERTE


Yo tuve un hermano
no nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.

Lo quise a mi modo
le tomé su voz
libre como el agua.

Camine de a ratos
cerca de su sombra
no nos vimos nunca
pero no importaba.

Mi hermano despierto
mientras yo dormía.
Mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

De Julio Cortazar al CHE.

domingo, 7 de octubre de 2007

Humores inconexos

ESTA TODO MUY BIEN...O TODO COMO EL ORTO.

A SABER:


Jueves: Facu,Silvia,Regalo,Coro,Elmato,VOSYYO,llueve.

Viernes:Facu,Casa,Tranquilidad,Thor,Placita.

Sábado: nose no quiero escribir más. chau me fui.








OLIVETTI LETTERA 35

sábado, 6 de octubre de 2007

el tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos


hUBo un tiempo...en que fui hermoso.
















Poco a Poco fui creciendo...




Pero sé que, Te encontrare una mañana.
ah.. Te suplico que me avises
si me vienes a buscar...



jueves, 4 de octubre de 2007

acocada/!


besos en los cuellos y horas de plazas con sahumerios.




voy . voy. voy . a ningun lado voy. no se que quiero darte. solo voy.

martes, 2 de octubre de 2007

Continuidad

























H
abía empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

GLoboS


Empezar a tomar vuelo.











dame un empujoncito!