martes, 14 de agosto de 2012

Velha Infancia

Ayer a la noche no me podía dormir, y en eso estaba cuando me acordé de algo que hacía mucho cuando era chica.
Se ve que tenía mucho miedo de perder la memoria...
Yo no sé si era producto de una sobredosis de un carrusel de niños/ un carrusel de amor..o el fanatismo desmedido por chiquititas, no sabremos nunca.
La cuestión es que todos los días me hacía una auto-prueba a ver si había perdido o no la memoria. 
El examen consistía en nombrar una serie de datos, algunos desconocidos y otros no tanto que en un orden específico me iban a determinar a mi y solo a mí si es que me había agarrado un alzheimer prematuro.
Lo que me acuerdo empezaba así:
Mirta Legrand
Sargento Cabral 54
Sedentarios son los que se quedan, nómades los que se van
Eduardo, Fabián, Alfredo y María.
Y después tengo otras ideas pero creo que las inventé ya de grande. Generalmente me obligaba a repetir este estudio neurológico en las propagandas, mientras sufría en silencio la desdicha de Cirilo por el constante rechazo de la concheta de María Joaquina.




1 comentario:

Caro dijo...

yo he perdido la memoria. No sé cómo esas cotorras llegaron a mi hombro de polera blanca cuando estaba sentada al piano y sonreía, con un diente menos y la promesa de que Ratón Perez llegaría a la noche para llevarse su tesoro blanco, pero allí estoy, en la fotografía. Y ahora, pierdo constantemente la memoria y siento que tengo una densidad igual a 0, así que comienzo.. Mirta Legrand.. ya me olvidé!